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    Marc Richir y la “institución de la idealidad”
    La institución de la idealidad pone en juego varios conceptos fundamentales de la " refundición " richiriana de la fenomenología que ya habíamos introducido y presentado en los dos capítulos anteriores 1 . Entre la obra La institución de la idealidad y los Fragmentos fenomenológicos sobre el lenguaje, la posición de M. Richir ha conocido cierto número de desplazamientos. En lo que prosigue, nos ocuparemos en primer lugar de los resultados fundamentales de la obra de 2002 para luego desarrollar los " complementos y correcciones " aportados seis años más tarde. Todo sentido intencional individual, o toda estructura de sentido, comporta implicaciones eidéticas que es preciso explicitar. Hemos comprobado, en el primer capítulo, cómo la variación eidética abría a un campo eidético de extensión infinita y cuyos " Bilder " (Vorbilder y Nachbilder) habían de ser, obligatoriamente, cualesquiera (así como el orden de sus variaciones), y cómo dicha variación no está " guiada " por la phantasia pura. Pero esta última no se limita a ser una " facultad " que efectúa la variación ; al mismo tiempo permite comprender, en cierto modo " contaminándolas " , el estatuto mismo de las variantes. Estas variantes, sobre cuya base se instituyen los eidè, ¡son phantasiai! El esclarecimiento que M. Richir se propone aportar a la cuestión de la institución de la idealidad consiste, precisamente, en desentrañar los roles respectivos desempeñados por phantasia e imaginación en dicha institución. ¿Por qué las variantes pertenecen al ámbito de la phantasia (pura) y no al de la imaginación ? Sencillamente porque lo que está fijado, cuando tratamos de aprehender el eidos, no es el propio eidos, huidizo e intermitente ¡sino su presentificación en imagen ! La relación arquitectónica entre la phantasía (en su " efectuación (Leistung) " específica) y la imaginación debe, efectivamente, entenderse como sigue : hay " entrada " o " ingreso " de las phantasiai (que son, de primeras, infigurables) en la extensión del eidos si están presentificadas en la imaginación y simultaneamente provistas de sentido intencional en su " componente " universal ; " la phantasía queda así (arquitectónicamente) transpuesta en
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    La légitimation de la ’nécessité logique’. La position de Hegel face à Fichte et Schelling dans la Préface à la Phénoménologie de l’esprit
    (Hermann, 2016)
    Dans cette contribution, l’auteur s’interroge sur l’existence d’un fil conducteur permettant de s’orienter dans les grands systèmes la philosophie allemande classique et, en particulier, sur la place de la Phénoménologie de l’esprit dans ces confrontations. Pour ce faire, il expose d’abord les « trois positions relativement à l’extériorité » de Fichte, Schelling et Hegel. Les réponses à cette question sont 1/ le concept fichtéen d’une « hypothéticité catégorique » ; 2/ la distribution schellingienne de l’hypothétique et du catégorique dans la série des « époques » de l’« auto-objectivation du Moi » et la corrélation sujet-objet subjectif/sujet-objet objectif ; et 3/ la « méthode apagogique » hégélienne qui s’appuie sur le caractère auto-contradictoire du fini et la légitimation positive de la « nécessité logique ». Cette étude se termine par l’esquisse de deux amorces d’une dialectique : la doctrine fichtéenne de l’image et la dialectique hégélienne (dans la Préface de la Phénoménologie de l’esprit).
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    The Meaning of Transcendental Idealism in the work of F.W.J. Schelling
    (Palgrave Macmillan, 2016)
    I seek to identify the specific nature of Schelling’s transcendental philosophy in the System of Transcendental Idealism. This transcendental philosophy implements two moments: a ‘transcendentalization of nature’ (containing the ‘real series’ as an expression of the ‘ideal series’) and the ‘self-objectification of the subject.’ In particular, it has to fulfill three tasks: unify (teleologically) theoretical and practical philosophy, specify the method of philosophy in relation to that of mathematics, and clarify the meaning of ‘construction.’ I then turn to the position that Schelling developed in his correspondence with Fichte, highlighting the ‘objective subject-object’ as the highest unity of the philosophy of nature and transcendental philosophy. This leads me to a discussion of what, if anything, of Schelling’s transcendental philosophy can reach us today in light of contemporary criticisms of philosophies of the subject, criticisms that argue they are unable to give a robust enough notion of reality.
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